📖 Leo reseñó a El encaje roto
Las estrella que falta se la robó el prólogo
4 estrellas
Los cuentos en este libro son de una belleza profunda y desequelibrante. Breves pero tremendamente inquietantes historias de mujeres luchando por su humanidad en un mundo que solo se la reconoce a los hombres y también, de varones conduciéndose a sí mismos y todo lo que les rodea hacia la perdición a la que llevan los machismos de todas las épocas.
Las estrella que falta en mi valoración se la robó el prólogo, con una descarada falta de respeto por la autora y por los lectores, la editorial decidió colocar un prólogo interminable en el que la prologuista no desaprovecha la oportunidad de presumir erudición, con argumentos llenos de datos y correlaciones que terminan siendo repetetitivas.
Mi opinión sobre el prólogo no hubiera sido tan negativa si lo escrito se hubiera publicado como un ensayo aparte, una reseña o hasta un epílogo, quizás así me hubiera parecido ilustrativo. …
Los cuentos en este libro son de una belleza profunda y desequelibrante. Breves pero tremendamente inquietantes historias de mujeres luchando por su humanidad en un mundo que solo se la reconoce a los hombres y también, de varones conduciéndose a sí mismos y todo lo que les rodea hacia la perdición a la que llevan los machismos de todas las épocas.
Las estrella que falta en mi valoración se la robó el prólogo, con una descarada falta de respeto por la autora y por los lectores, la editorial decidió colocar un prólogo interminable en el que la prologuista no desaprovecha la oportunidad de presumir erudición, con argumentos llenos de datos y correlaciones que terminan siendo repetetitivas.
Mi opinión sobre el prólogo no hubiera sido tan negativa si lo escrito se hubiera publicado como un ensayo aparte, una reseña o hasta un epílogo, quizás así me hubiera parecido ilustrativo. Pero anteponer ese alto porcentaje de páginas, nada menos que el 19% de la publicación, en las que la prologuista, irónicamente a lo macho, pretende atraer reflectores hacia sí, me resultó muy molesto.
Si no encuentran otra edición, omitan, o por lo menos pospongan la lectura del prólogo que viene en esta.
Eso sí, los cuentos, que nadie de los pierda.